Castillo de Ankara
La larga historia de Ankara está construida en las piedras de su ciudadela.
El castillo de Ankara encierra la cima sobre Ulus con murallas interiores y exteriores. Reparaciones romanas, defensas bizantinas, inscripciones selyúcidas y casas otomanas muestran cómo cada época reutilizó la misma colina estratégica.

Una fortaleza sin una única fecha de nacimiento
Se desconoce la fecha de la primera construcción. Ya existía una fortaleza cuando los gálatas se asentaron en Ankara; los romanos la repararon, los constructores bizantinos reforzaron las murallas interiores y los selyúcidas la ampliaron tras tomar la región. Las piedras reutilizadas en sus muros convierten la ciudadela en un archivo físico de la ciudad.
Dentro de las murallas
El castillo interior tiene más de cuarenta torres y dos puertas principales. Dentro de las murallas sobreviven casas tradicionales de Ankara, algunas adaptadas como cafeterías, tiendas y restaurantes. Las calles empinadas se abren a amplias vistas de la Ankara moderna y conectan de forma natural la ciudadela con el Museo de las Civilizaciones de Anatolia situado más abajo.
Trace un circuito ascendente por Ulus
La ruta práctica sube desde Ulus por el Museo de las Civilizaciones de Anatolia hasta las puertas del castillo y continúa por calles inclinadas dentro de las murallas. Adoquines, escalones y superficies históricas irregulares hacen que sea un paseo urbano más exigente de lo que sugiere el mapa. Reúna el museo y la ciudadela en un solo circuito ascendente; quien necesite ahorrar energía puede llegar por carretera al barrio superior y caminar un tramo más corto alrededor de las puertas y los miradores.
