Castillo de Mardin
Una larga ciudadela corona la cresta sobre la ciudad de piedra de Mardin.
El castillo de Mardin se extiende por la cima rocosa sobre la ciudad antigua. Su fecha sigue debatida; el inventario oficial señala una probable fase hamdánida del siglo X y huellas del posterior dominio aq qoyunlu.

Una fortaleza sobre la llanura
La cresta alcanza unos 1.200 metros sobre el nivel del mar. El recinto fortificado se extiende aproximadamente 800 metros de este a oeste y en otro tiempo albergó casas, iglesias, mezquitas y pozos. Reutilizado y reconstruido en distintas épocas, se entiende mejor como una fortaleza por capas que como un monumento de una sola fecha.
Contémplelo desde la ciudad
El castillo se utiliza como zona militar de radar y la página oficial de turismo indica que está cerrado a visitantes. No planifique una visita interior. Su relación con la ciudad antigua de color miel se aprecia mejor desde las terrazas y calles de Mardin, donde la cresta permanece como referencia constante.
Convierta la ciudad antigua en la ruta real
Como la propia ciudadela está cerrada, la visita útil consiste en una sucesión de miradores por la Mardin antigua y no en una subida hasta una puerta del castillo. La ciudad de piedra ocupa una ladera, con callejones escalonados y terrazas que enmarcan una y otra vez la cresta superior y la llanura mesopotámica inferior. Quien quiera evitar pendientes pronunciadas puede elegir una terraza accesible por carretera; si no, combine las vistas con mezquitas, madrasas y calles antiguas sin prometer entrada a la zona militar.
